Reiner Ruthenberk - Citas.

La obra plástica es el lugar, fuerza y contrafuerza, movimiento y contramovimiento, tensión y relajación, conexión y libertad, que se mantienen en equilibrio en un proceso aparentemente vivo.

Cuanto más capaces sean el ojo y el oído, tanto más se acercan al límite en que pierden sensibilidad: la alegría se transmite al cerebro, los propios órganos de los sentidos se hacen toscos y flojos, lo simbólico ocupa cada vez más el lugar de lo existente.

Los artistas tienen un acometido especial en la vida, que en este momento tienen el deber de atravesar todo tipo de terrenos sin preocuparse de los caminos, sino atravesarlos sin más para encontrar lo que otros no encuentran. Que mantengan el elemento creativo.

Me interesa menos la polaridad que la unidad como fundamento de la primera, es decir, quiero mostrar polaridad y unidad al mismo tiempo, contraposiciones que se aglutinan en una unidad formal.

Cuando uno riega una flor con agua transparente, sus colores y otros aspectos de la misma se avivan sin que el agua influya especialmente en el verde de las hojas o en el color de las flores.

El tiempo demuestra que no es posible amar sin haber amado, puesto que la conciencia original de amar es siempre retrospectiva. El sentimiento en acción, haciéndose, permite acceder a la significación que da sentido a la experiencia sólo después de que aquella haya tenido lugar.

No hay arte sin lugar del arte. Cualquiera que sea su naturaleza, el objeto artístico constituye una pieza inscrita en un rompezabezas que le da sentido, en un contexto que refleja en ella no únicamente facetas de las características estéticas que pudieran definirlo, sino también las peculiaridades sociales, económicas, políticas y mediales que le son propias y marcan su funcionamiento.

¿Amor sin poesía? ¿Arte sin artefacto? ¿Escritura sin palabras?