Os presento el trabajo de mi querida Mary Delany; considerada en la historia del arte como la primera mujer "collagista"; y para mí, una de esas mujeres a quien seguir y admirar. Era artista multidisciplinar, ya que trabajaba en el dibujo y la pintura, la moda, la costura y la decoración de interiores; todo ello enfocado desde su trabajo como botánica. Lo mejor de todo esto, es que no fue hasta la edad de 72 años cuando empezó a dedicarse al mundo del collage. Además de su gran vocación artística, Mary también era escritora e intelectual y pertenecía al Blue Stockings Society; del cual y para quien no conozca, os hablaré un poco ya que es uno de esos movimientos que en su momento me despertó una gran curiosidad y es cuanto menos interesante de saber.

The BlueStocking Society fue un grupo formado exclusivamente por mujeres, todas ellas burguesas, artísticas, literatas e intelectuales de la Inglaterra del S.XVIII que no tuvieron acesso a la universidad y que ni tan siquiera podían votar, pero que estaban profundamente comprometidas con la cultura, la educación y la mutua colaboración; ya que ayudaban fervientemente a toda mujer que quisiera instruirse pero que no se lo podía permitir debido a su clase socio-económica. El nombre de la sociedad, cuanto menos curioso, viene del botánico Benjamin Stillingsfleet, un amigo de la fundadora que solía llevar medias azules de lana en vez de las típicas medias negras de seda a esas reuniones. Cada vez que el hombre no asistía lo echaban de menos diciendo: "Nada podemos hacer sin las medias azules". Desde entonces se empezaría a usar como nombre del club y de manera peyorativa socialmente; ya que para la gente de aquella época, una mujer a quien la cultura y el saber le era más importante que su vestimenta, era motivo de poca feminidad y nada de fiabilidad. Sin embargo, algunas de ellas terminaron publicando libros de sus obras literarias y pasarían a ser mujeres importantes en el campo científico-intelectual.

Yo para este invierno he decidido que me voy a comprar unas medias azules en honor a estas mujeres, ademas de autoregalarme el bello libro de Mary Delany, que desde que salió el año pasado tengo unas ganas horribles de tenerlo en mis manos y deleitarme con sus collages creados por cientos de trozos de papel cortado formando flores maravillosas. Como dato curioso: esta técnica pasaría a ser llamada más adelante por los franceses como Découpage, que hoy en día podemos ver en muchas cosas artesanales como cajas, cerámicas, mesas y muebles.

Además y para no dejar de sorprenderme, me parece increíble que una mujer del siglo XVIII muriera a la edad de 88 años, cuando la esperanza de vida en aquella época era de 40.

Y con esto os animo a que no dejéis de estudiar, de aprender, de crear, de inventar y de improvisar, aunque ya no estéis en el instituto o en la universidad, aunque esto a la gente y a la sociedad actual que se rige por títulos académicos le parezca raro o extraño, porque en el fondo, la esencia y la pura realidad, no es el título de licenciado o graduado lo que hace a la persona; sino su interés, su fuerza de voluntad, su constancia, perseverancia y su verdadera ansia y necesidad por aprender y crear a pesar de todos los obstáculos externos que se le presenten.

“I have invented a new way of imitating flowers” M.D.