San Petersburgo, Rusia. Junio 2011.
Fueron días de mucha lluvia, frío, caminatas largas, galerías de arte contemporáneo, gente, comida y cultura muy diferente a la acostumbrada. También ostentosidades: anchas calles, altos edificios, Metros que llegan casi al centro de la tierra. Noches blancas... era increíble ver el cielo como si fueran las 10 de la noche en hora de verano a las 3am. Halagos, diálogos que hacen reflexionar y pensamientos encontrados.
Ha sido un viaje que me ha enseñado mucho no, lo siguiente, lo cual me encanta.
He aprendido que... soy más buena escribiendo inglés que hablándolo. La comida y la calidez de España no la hay en ningún lado; de hecho lo primero que hicimos al llegar a Madrid fue ir al supermercado a comprar naranjas para hacer zumo y gazpacho. Pero lo más importante de todo: tengo que exigirme y crear más, mucho más.

Gracias a todos los que lo han hecho posible, en especial a Arantxa por acompañarme en todo el viaje y ayudarme en todo aun estando enferma, a la Galería Art re.FLEX, a Маша por ofrecernos su hogar y a Diana y Pavel Brat por confiar en mí y en mi trabajo.