"¿Es posible adquirir dominio sobre estos fugaces momentos de consciencia para evocarlos más a menudo y para mantenerlos durante más tiempo, o incluso para hacerlos permanentes?

El hombre está rodeado por sueños... Imágenes puramente subjetivas (bien reflexiones de experiencias anteriores, bien reflexiones de vagas experiencias del momento, tales como sonidos dentro del alcance del durmiente, sensaciones provenientes del cuerpo, ligeras molestias, sensaciones de tensión) revoloteando por la mente, dejando sólo una ligerísima traza en la memoria e inclusive no dejándola.
El segundo grado de consciencia llega cuando el hombre se despierta. Este segundo estado (el estado en el que nos encontramos ahora, el estado en el cual trabajamos, hablamos, nos imaginamos a nosotros mismos como seres conscientes y todo lo demás) normalmente lo llamamos “consciencia de vigilia” o “consciencia clara”, pero realmente debería llamarse “duermevela” o “consciencia relativa”.
En el estado de dormido podemos tener chispazos de consciencia relativa. En el estado de consciencia relativa podemos tener chispazos de auto consciencia. Pero si queremos tener períodos más prolongados de auto consciencia y no meramente chispazos, debemos entender que estos no pueden sobrevenir por sí mismos. Necesitan acción voluntaria. Esto significa que la frecuencia y duración de los momentos de auto consciencia dependen del dominio que uno tenga sobre sí mismo. Significa también que consciencia y voluntad son casi una y la misma cosa o, en cualquier caso, aspectos de la misma cosa.
En este punto debe entenderse que el primer obstáculo en el camino del desarrollo de la consciencia de uno mismo en el hombre es su convicción de que ya posee la auto consciencia o, en cualquier caso, que puede obtenerla siempre que quiera.
Es muy difícil persuadir a un hombre de que no es consciente y de que no puede ser consciente a voluntad. Es particularmente difícil porque aquí la naturaleza utiliza un divertido ardid. Si le preguntas a un hombre si es o no consciente, responderá que él es consciente y que es absurdo decir lo contrario, porque te oye y te entiende. Y no le sobraran razones, aunque a su vez estará bastante equivocado. Este es un ardid de la naturaleza. Tendrá bastante razón, porque tu pregunta o puntualización le ha hecho vagamente consciente por un momento. Al instante, la consciencia habrá desaparecido, Pero recordará lo que dijiste y lo que respondió, y se considerara a sí mismo ciertamente consciente.
En realidad, la adquisición de la auto consciencia significa trabajo largo y duro. ¿Cómo puede un hombre estar de acuerdo con este trabajo si piensa que ya posee la misma cosa que se le promete como el resultado de largo y duro trabajo?. Naturalmente, un hombre no comenzará esta tarea y no la considerara necesaria hasta que se convenza de que ni posee auto consciencia ni nada que se le parezca conectado con ella; es decir, unidad o individualidad, “yo” permanente y voluntad."


La conciencia, PD Ouspensky