"El arte sólo se mantiene vivo gracias a su fuerza de resistencia social; si no se cosifica, se convierte en mercancía. Lo que el arte aporta a la sociedad no es comunicación con ella, sino algo muy mediato, la resistencia en la cual el desarrollo social se reproduce gracias al desarrollo intraestético sin ser imitado. La modernidad radical preserva la inmanencia del arte, so pena de su autodestrucción, de tal modo que la sociedad sólo puede entrar en él oscurecida, como en los sueños, con los que siempre se ha comparado a las obras de arte. Nada social en el arte lo es de una manera inmediata, ni siquiera donde el arte lo ambiciona. Hace poco, el socialmente comprometido Brecht tuve que alejarse de la realidad social a la que se refieren sus obras de teatro para dar expresión artística a su actitud. Tuvo que recurrir a manejos jesuíticos para camuflar como realismo socialista lo que él escribía y eludir así la inquisición. La música revela un secreto de todo el arte. En la música, la sociedad, su movimiento y sus contradicciones sólo aparecen en sombras, hablan desde ella, pero hay que identificarlas; esto mismo le sucede a la sociedad en todo arte."

Teoría estética, Th. W. Adorno