Burrowing, Henrik Hellström (2009)
Descubrí esta película porque el gran músico Erick Enocksson le hizo la banda sonora, y lo único que puedo decir de ella es que es cruda, bella y real como la vida la misma. Podemos observar la psicología de un vecindario al desnudo a través de la mirada de un niño, y una naturaleza casi salvaje e hipnótica en estado puro. Además, tiene un punto doble: una película que empieza con un párrafo de Henry David Thoreau no puede (o no debería, más bien) decepcionar. Recomendada.