Fotografías de Simon Kennedy


Fotografías de Nicki Varkevisser


Ilustraciones de Coco Corey
"El arte refuerza lo mejor de lo que es capaz el hombre: la esperanza, la fe, el amor, la belleza, la devoción o lo que uno sueña y espera. Si alguien que no sabe nadar se lanza al agua, su cuerpo -no él mismo- comienza a hacer movimientos instintivos para no hundirse. También el arte es algo así como un cuerpo humano echado al agua: existe como un instinto, que no permitirá que la humanidad se hunda en el campo espiritual. En el artista se expresa el instinto interior de la humanidad.

Pero, ¿qué es el arte? ¿Lo bueno o lo malo? ¿Procede de Dios o del diablo? ¿De la fuerza del hombre o de su debilidad? ¿Es quizá una prenda de la comunidad humana y una imagen de armonía social? ¿Es ésa su función? Es algo así como una declaración de amor. Un reconocimiento de la propia dependencia de otros hombres. Es una confesión. Un acto inconsciente, que refleja el verdadero sentido de la vida: el amor y el sacrificio."

Esculpir en el tiempo, Andrei Tarkovsky



Fotografías de Sofia Katarina






Fotografías de Natalie Kucken
"¿Es posible tener amor? Si se pudiera, el amor necesitaría ser una cosa, una sustancia susceptible de tenerla y poseerla. La verdad es que no existe una cosa concreta llamada "amor". El amor es una abstracción, quizá una diosa o un ser extraño, aunque nadie ha visto a esa diosa. En realidad, sólo existe el acto de amar, que es una actividad productiva.
Implica cuidar, conocer, responder, afirmar, gozar de una persona, de un árbol, de una idea. Significa dar vida, aumentar su vitalidad. Es un proceso que se desarrolla y se intensifica a si mismo. Experimentar amor en el modo de tener implica encerrar, aprisionar o dominar al objeto amado. Es sofocante, debilitador, mortal, no dador de vida. Lo que la gente llama amor la mayoría de las veces es un mal uso de la palabra, para ocultar que en realidad no ama."


Erich Fromm


Fotografías de Azarah Eells
"Quien alcanza a tener consciencia del presente es por necesidad un solitario. El hombre moderno es solitario todo el tiempo, pues cada paso hacia una consciencia más elevada y amplia le aleja de la originaria participation mystique, puramente animal, del rebaño, ese estado de inmersión en una inconsciencia común. Cada paso adelante significa un desprendimiento esforzado de ese seno materno omniabarcante de la inconsciencia originaria, en la que permanece la gran parte de la masa del pueblo. También en los pueblos civilizados las capas inferiores tienen un grado de inconsciencia de la vida que poco se diferencia de la del primitivo. Las capas inmediatamente superiores viven esencialmente en un grado de consciencia que corresponde a las primeras culturas de la humanidad, y las capas más altas tienen una consciencia semejante a la desiglos anteriores. Sólo el hombre moderno, en el sentido que aquí le damos, vive en el presente porque tiene consciencia del presente. Sólo para él se han desvanecido los mundos de los anteriores grados de consciencia, cuyos valores y afanes sólo le interesan desde el punto de vista histórico. En consecuencia ha llegado a ser ahistórico en el sentido más profundo, y de ahí su extrañamiento de la masa, que vive inmersa en las ideas tradicionales. Es, en efecto, plenamente moderno cuando llega al confín del mundo, dejando atrás lo abandonado y superado y teniendo por delante la nada asumida, a partir de la cual todo puede devenir aún.

[...]

Las grandes innovaciones nunca vienen de arriba, siempre de abajo, lo mismo que los árboles no bajan del cielo sino crecen siempre en la tierra, aunque su semilla cayera una vez de lo alto. La conmoción de nuestro mundo y la de nuestra consciencia son una y la misma cosa. Todo se hace relativo y, en consecuencia, problemático. Mientras que la consciencia, vacilante y dubitativa, contempla este mundo problemático en medio de la algarabía de los pactos de paz y amistad, de la democracia y la dictadura, del capitalismo y el bolchevismo, despierta la nostalgia del alma en busca de una respuesta al tumulto de la duda y las inseguridades. Son precisamente los estratos más oscuros del pueblo, los taciturnos hombres del campo de los que tanto nos burlamos quienes, menos imbuidos de prejuicios académicos que los miembros conspicuos de la población, confían en el impulso inconsciente del alma."


Civilización en transición, C.G. Jung



Pinturas de Raoul de Keyser




Fotografías de Baron von Beerfest


Esculturas de Daphne Wright



Dibujos de Berlinde De Bruyckere















Young man falling, Martin de Thurah (2010)