Ya puse hace algunos meses un fragmento de La noche del cazador, una de las películas, a mi parecer, más grandes que he visto; así que no me molesta poneros otro. Y no sé por que extraña razón, hoy en el autobús, llendo a un curso de cine que ando haciendo estos días, ¡sabía que me la iban a poner! Ha sido ver en clase la escena del tren y se me han puesto los pelos de punta, y cuando Joaquin se ha puesto a hablar de ella hasta me he emocionado; es curioso el efecto que tienen sobre nosotros algunas películas, ¿verdad? Ayer también me pasó con El angel exterminador, jaja. La verdad es que en algunos momentos me daba la sensación de que éstas clases le habrian gustado más a mi padre que a mí... es una putada que sea para menores de 30, porque la verdad que me habría gustado que se viniera. ¿O acaso no es bonito compartir las cosas que amamos y que nos interesan con las personas que más queremos? :)