"Vamos a ver qué sucede con la representación gráfica del árbol. Dicha representación, más allá de ser un vegetal, tiene el simbolismo de la figura humana: pies, tronco, cabeza, brazos.
Cuando se dibuja o se pinta un árbol, en las innumerables maneras de representarlo, simbolizamos la vida misma, en oposición a la vida estática de la piedra y representa la unión de la tríada que constituye el cielo, la tierra y el agua, esos tres mundos que se comunican. Por su aspecto, ya sea de nutrición, si es frutal o de protección si es perenne, la mayoría de las veces simboliza al género femenino, por su delicadeza. [...]
Todo en el árbol es como un gran “círculo”: sus raíces en el suelo, de donde surgen su tronco y ramas, sus flores y frutos, cuyas semillas darán comienzo a un nuevo ciclo de vida."

Percepción simbólica en el arte, Susana Weingast