Estoy en mi habitación y me he comprado un paquete con hormigas. Lo abro y las desperdigo por el suelo. Me lo agradecen, pero siento la necesidad de querer matarlas. De repente aparezco en una tienda llena de gitanos en la que compro velas, una de ellas, se convierte en botella, y yo, me pongo a beber de ella. Es color rosa y sabe como a granadina. Se me caen algunas gotas y los gitanos se cabrean conmigo. Salgo de la tienda y aparezco en una playa, una niña gitana está bañándose. La saludo, termino haciéndome su amiga. Nos sumergimos en el agua. Me despierto.

Extraído de uno de mis diarios de sueños,
Domingo 15 de Agosto, 2004

¿He dicho alguna vez que me encantan mis sueños?