Viernes. 12:30 am

Nada mejor que un chocolate calentito después de un día tenso, cansado y frío para irme a la cama.
Son curiosas las profecias mañaneras que me ocurren últimamente... como la de esta mañana, por ejemplo.
Media hora después de salir a la calle, de camino a la concejalía, había un escaparate lleno de alas, pequeñitas y grandes, y justo ahora, media hora antes de dormir, veo alas gracias a uno de mis últimos descubrimientos, Sylvain Chauveau...



Así que he decidido que voy a soñar con ángeles, o al menos, con mi ángel de la guarda, que me debe una larga conversación...

Pd. Decidí volver, aunque sólo sea para poner videos o descubrimientos bonitos, que creo que es de lo único que me sirve este blog :)